No sé si fue antes la muñeca Barbie o el estereotipo de mujer perfecta en la cultura occidental, pero hubo un momento en que parecerse a Barbie era la gran aspiración estética de mujeres de todo el mundo. De hecho, algunas parecen haberse quedado ancladas e intentan seguir imitando a la plástica diva de melena rubia. El máximo exponente, podría ser esta joven moscovita, una modelo que afirma sin ningún rubor que su meta es convertirse en el espécimen más parecido a Barbie dentro de lo humanamente posible. Y no anda lejos, no.

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