Jane Wilde sigue caminando por el lado salvaje de la vida y del porno propiamente dicho; tan salvaje como el “juguetito” del tamaño de un extintor que usa al principio de esta escena para autosodomizarse espectacularmente con un top rosa con transparencias, propio de una lolita endemoniada que busca la redención anal. Jonni Darko aprovecha que la caverna esta abierta de par en par para tener libre acceso, con tomas en primera persona (POV) para que el público no se pierda detalle. Definitivamente, la señorita Wilde, que mide poco más de metro y medio, demuestra una vez más que su culo es un pozo sin fondo.

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