Dos años atrás, Nadya Suleman, la mujer que en enero de 2009 dio a luz a octillizos en Los Ángeles, recibió una suculenta oferta de Vivid Entertainment para protagonizar una película porno. Steven Hirsch, vicepresidente de la compañía, aireaba la oferta: «…además de 1 millón de dólares, incluye el seguro médico para los 14 hijos de Suleman. Y es que Nadya obviamente necesita un ingreso que garantice que sus hijos estén seguros y por ello hemos realizado esta oferta”. Los señores de Vivid tenían guión e incluso el título «Octopussy», pero al final ha sido Wicked quien se ha llevado el gato al agua con la publicación de «Octomom: home alone». A los 36 años, la supermilf intenta por todos los medios solventar su maltrecha economía. «Si se trata de un trabajo bien remunerado que me permita salir de esta situación y tener una casa como la que merecen mis hijos, haré lo que sea». No todo, ya que desde un principio había impuesto sus condiciones: no tocar a nadie, ni tener que besar.
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