Quizá la recordéis de mediocridades como Presencias extrañas (un remake americano de la japonesa Dos hermanas que se estrenó en 2009) o la decepcionante oda a la testosterona Sucker Punch, del año pasado. Y es que su aspecto no pasa desapercibido: con 1,57 de estatura y cara de no haber roto un plato, esta australiana de 23 años encarna a la perfecta lolita, una mujer de rasgos aniñados que haría tambalearse los valores morales de cualquiera. El caso es que Emily Browning ha pasado de 0 a 100 en el cine comercial, de haber mostrado apenas unos pocos centímetros de pierna a marcarse varios desnudos integrales en su último filme, Sleeping Beauty. Para muestra, esta galería.
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