Es uno de los rostros más dulces y angelicales del porno, y quizá porque se bastaba de esa carita de no haber roto un plato y esa mirada de adorable cervatillo nos sorprendió que el talonario de Greg Lansky tuviese fuerza suficiente como para empujar a Samantha Rone hasta el sexo anal en su debut con Tushy. Más de seis meses después, y tras dos o tres incursiones más en el ojete de esta rubia encantadora por parte de propuestas distintas, hoy es Hard X la productora que vuelve a sacar provecho de esta veda abierta en su pálido y suave culo.

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