Ya lo decíamos el otro día: será la crisis o la simple casualidad, pero últimamente parece que muchas pornstars exclusivamente lésbicas deciden desmelenarse del todo y pasarse al porno con pollazos y corridas sin concesiones. Tras ejemplos sonados como Samantha Bentley o Dani Daniels, hoy llega el de Cherie Deville, una rubia ligeramente neumática que nació en Carolina del Norte hace 34 primaveras y, tras un año y medio haciendo escenas lésbicas y de bondage, ahora se estrena en Brazzers con el gran Johnny Sins demostrando que ganas y actitud no le faltan.

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