No son pocas las visitas que lleva ya la californiana Bella Rolland a los diferentes aposentos de cata y degustación del sommelier Mike Adriano, reverenciado y desestimado casi a partes iguales en esta casa. Concretamente, esta es ya la segunda vez que esta mujer con piernas interminables y trasero endemoniadamente trémulo se presta a la causa sodomita del afamado actor y director pornográfico, aunque de nuevo delega esta ruta de espeleología por la gruta rectal de Bella al bueno de Logan Long, su segundo espada oficial y fiel ejecutante de su fórmula anal.

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